Vida o Muerte Eterna
Para iniciar el devocional de Hoy Leamos Juan 3:35,36: "El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él."
La idea de vivir para siempre tiene un gran atractivo, especialmente si hay una garantía de alegría, salud y seguridad. Apocalipsis 21:4 "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron." presenta esa imagen de la condición del creyente después de la muerte. Por cuanto el espíritu de todos los seres humanos existirá en uno de dos lugares después de esta vida actual, el sitio donde pasaremos la eternidad es un factor importante.
El cielo, la morada de Dios, está abierto para toda persona cuyos pecados han sido perdonados por la obra expiatoria de Cristo. Al producirse la salvación, Dios acredita la justicia de Cristo a nuestra “cuenta” y Dios nos toma como sus hijos. Su hogar viene a ser el nuestro. El mismo Jesús dijo que iba a preparar un lugar en el cielo para todos los que crean en Él, Jn. 14:2 "En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros." Pero, si rechazamos la invitación de Dios de tener una relación con Él a través de Su Hijo Jesucristo, seguimos en nuestro estado pecaminoso y seremos separados de Él para siempre. El Dios Santo no permitirá que el pecador esté en Su presencia o en Su hogar celestial: quienes rechacen a Cristo irán a un lugar de sufrimiento y tormento, donde estarán para siempre apartados de Dios y de Su misericordia. Este estado se llama muerte eterna.
Muchos no quieren saber nada de este crucial asunto. A los jóvenes, y también a los que se encuentran en la mitad de sus vidas, no les agrada el tema de la muerte, y prefieren no pensar en la eternidad. Pero, para estar con Dios en el cielo, se requiere la fe en Jesús.
No tomar una decisión es, en realidad, una decisión —una torpe decisión. Si la persona no hace nada, enfrentará la muerte eterna. Permita que esta verdad acerca de la vida y la muerte eternas estimulen sus oraciones y sus acciones.
Hoy nuevamente tienes una oportunidad para cambiar tu vida después de la muerte, Dios te da la chance de que tu espíritu no muera aunque tu cuerpo si lo haga, solo tienes que hacer esta simple oración de todo corazón, creyendo y serás salvo:
Señor Jesús,
Te invito a mi corazón y mi vida, para que puedas ser mi Señor y Salvador personal, te pido perdón por todos mis pecados y reconozco que sin ti ya no puedo vivir mas. Rechazo a Satanás y todas sus obras, y quiero a que a partir de hoy puedas controlar completamente mi vida. Te agradezco por que viniste a la tierra a nacer, crecer, sufrir y morir por mí, y al tercer día resucitar para que yo hoy pueda formar parte de tu familia, muchas gracias.
Padre celestial gracias por tu gran amor, te pido que escribas mi nombre en el libro de la vida y me aceptes como tu hijo, gracias por todo, en el Nombre de Jesús, AMEN.
FELICIDADES, a partir de Hoy sos un nuevo hijo de Dios y te espera una eternidad más que espectacular en su presencia, ahora solo te queda poner un poquito de esfuerzo y confianza en Dios para que puedas ser lo mejor de lo mejor, tanto en el cielo como en la tierra.
BENDICIONES
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